Objetivos

Protocolo ROE

El 75% no viene del salero

Comemos casi el doble de sal de lo recomendado y la mayoría llega escondida en pan, embutido, queso y platos preparados, no en la cocina.

Qué dice la evidencia

Sal invisible

Evidencia fuerte

Pan, embutidos, quesos y precocinados aportan tres cuartas partes del sodio de la dieta. Retirar el salero cambia poco el total.

Adaptación del gusto

Evidencia fuerte

Los receptores de sal se recalibran en 8-12 semanas. Lo que hoy sabe soso, en tres meses sabe normal.

No todos responden

Evidencia fuerte

Alrededor de un 30-50% de los hipertensos son sal-sensibles: en ellos bajar la sal reduce la tensión de forma clara. En el resto, poco.

Los que suman

Los que restan (aquí)

Sal marina, del Himalaya o en escamas: mismo cloruro sódico. Cambian el precio y el color, no el efecto sobre tu tensión.

El movimiento práctico

No luches con el salero: cambia el pan, el embutido y los precocinados. Ahí vive el 75% de tu sodio.

Planes ROE

Sal justa: la lista es la parte fácil.

Tienes los alimentos que suman y los que restan. Lo que decide el resultado es la frecuencia, las cantidades y que la compra te cuadre a final de mes. El Plan ROE parte de este objetivo y lo convierte en 28 días concretos, con tus entrenos y tu presupuesto dentro.

  • Menús de 28 días con tu objetivo y tus entrenos
  • Lista de la compra con precios reales, no estimados
  • Revisión de ajuste el día 28
  • Entrega única, sin permanencia. Lo elabora Eugenia Valenzuela, estudiante de 4º de Nutrición Humana y Dietética, todavía no colegiada: es un plan de menús con fines educativos, no un tratamiento.

Orientación nutricional basada en evidencia publicada, no consejo médico ni tratamiento. Los niveles de evidencia se declaran por mecanismo. Ante síntomas persistentes, consulta a un profesional sanitario.