Objetivos

Protocolo ROE

La copa de vino no era medicina

Los estudios que mostraban beneficio comparaban bebedores moderados con abstemios enfermos. Corregido ese sesgo, no hay dosis con beneficio neto.

Qué dice la evidencia

Sesgo del abstemio

Evidencia fuerte

El grupo de no bebedores incluía a exalcohólicos y enfermos que dejaron de beber. Eso inflaba artificialmente el beneficio del vino.

Con comida y agua

Evidencia fuerte

Beber con el estómago lleno reduce el pico de alcoholemia hasta un 50%. Alternar con agua reduce el total consumido.

Sueño fragmentado

Evidencia fuerte

El alcohol acelera el inicio del sueño y destroza la segunda mitad de la noche: menos REM y más despertares.

Los que suman

Los que restan (aquí)

Este protocolo no dice 'no bebas'. Dice que si bebes, sepas que no hay beneficio que compense y actúes en consecuencia.

El movimiento práctico

Come antes, alterna cada copa con un vaso de agua, y para tres horas antes de dormir. Reduce casi todo el daño evitable.

Orientación nutricional basada en evidencia publicada, no consejo médico ni tratamiento. Los niveles de evidencia se declaran por mecanismo. Ante síntomas persistentes, consulta a un profesional sanitario.