Objetivos

Protocolo ROE

El picoteo del sofá, medido

Comer viendo la tele desconecta la señal de saciedad. Noventa minutos de partido con la bolsa abierta son 800 kcal que no recuerdas haber comido.

Qué dice la evidencia

Comer distraído

Evidencia fuerte

Con atención en la pantalla se come más y se recuerda menos. El estómago avisa, pero el cerebro está en otra cosa.

Envase grande

Evidencia fuerte

El tamaño del envase determina la cantidad comida más que el hambre. Un bol pequeño servido de antemano corta el bucle.

Volumen barato

Evidencia fuerte

Las palomitas caseras dan un bol enorme por 100 kcal. Aprovechan la parte de picar sin la parte de las calorías.

Los que suman

Los que restan (aquí)

Los garbanzos tostados y las habas fritas crujen igual que una bolsa y son grado A. La textura era el problema, no el snack.

El movimiento práctico

Sirve la ración en un bol antes de sentarte y guarda la bolsa. Nunca comas de la bolsa: no tiene fondo perceptible.

Planes ROE

Noche de partido: la lista es la parte fácil.

Tienes los alimentos que suman y los que restan. Lo que decide el resultado es la frecuencia, las cantidades y que la compra te cuadre a final de mes. El Plan ROE parte de este objetivo y lo convierte en 28 días concretos, con tus entrenos y tu presupuesto dentro.

  • Menús de 28 días con tu objetivo y tus entrenos
  • Lista de la compra con precios reales, no estimados
  • Revisión de ajuste el día 28
  • Entrega única, sin permanencia. Lo elabora Eugenia Valenzuela, estudiante de 4º de Nutrición Humana y Dietética, todavía no colegiada: es un plan de menús con fines educativos, no un tratamiento.

Orientación nutricional basada en evidencia publicada, no consejo médico ni tratamiento. Los niveles de evidencia se declaran por mecanismo. Ante síntomas persistentes, consulta a un profesional sanitario.