Objetivos

Protocolo ROE

El hambre real no pide una cosa concreta

El hambre fisiológica aparece despacio, acepta cualquier alimento y se sacia. La emocional llega de golpe, exige algo concreto y deja culpa.

Qué dice la evidencia

Hambre selectiva

Evidencia moderada

Si te apetece chocolate pero rechazas una manzana, no es hambre: es antojo. El hambre real acepta comida aburrida.

Restricción y atracón

Evidencia fuerte

La restricción severa predice atracones. Prohibir un alimento aumenta su valor de recompensa y la probabilidad de perder el control.

Sueño y grelina

Evidencia fuerte

Dormir cinco horas eleva la grelina y baja la leptina: al día siguiente comes 300 kcal más y las eliges peor.

Los que suman

Los que restan (aquí)

Comer por emoción no es un defecto moral. Es una estrategia de regulación que funciona a corto plazo y falla a largo.

El movimiento práctico

Prueba la manzana: si no te apetece, no era hambre. Espera diez minutos y bebe agua. Y duerme siete horas: es la mitad del problema.

Planes ROE

Hambre emocional: la lista es la parte fácil.

Tienes los alimentos que suman y los que restan. Lo que decide el resultado es la frecuencia, las cantidades y que la compra te cuadre a final de mes. El Plan ROE parte de este objetivo y lo convierte en 28 días concretos, con tus entrenos y tu presupuesto dentro.

  • Menús de 28 días con tu objetivo y tus entrenos
  • Lista de la compra con precios reales, no estimados
  • Revisión de ajuste el día 28
  • Entrega única, sin permanencia. Lo elabora Eugenia Valenzuela, estudiante de 4º de Nutrición Humana y Dietética, todavía no colegiada: es un plan de menús con fines educativos, no un tratamiento.

Orientación nutricional basada en evidencia publicada, no consejo médico ni tratamiento. Los niveles de evidencia se declaran por mecanismo. Ante síntomas persistentes, consulta a un profesional sanitario.