Protocolo ROE
La sal yodada existe por una razón
Es el nutriente que se olvidó del debate público. Su déficit sigue siendo la primera causa evitable de daño cerebral en el mundo.
Qué dice la evidencia
Hormona tiroidea
Evidencia fuerteLa tiroides usa yodo para fabricar T3 y T4. Sin él no hay alternativa metabólica: el organismo no puede sustituirlo por nada.
Sal marina no yodada
Evidencia fuerteLa sal marina 'gourmet' suele no estar yodada. Cambiar sal yodada por sal rosa del Himalaya es perder yodo a cambio de estética.
Algas y exceso
Evidencia fuerteEl alga kombu puede aportar 20 veces la dosis diaria en un gramo. En yodo, el exceso también daña la tiroides: el rango útil es estrecho.
Los que suman
Bacalao fresco
Proteínas marinas
Leche semidesnatada
Lácteos
Huevo
Proteínas animales
Mejillones en lata
Proteínas marinas
Yogur natural
Lácteos
Merluza congelada
Proteínas marinas
Gambas congeladas
Proteínas marinas
Atún en lata
Proteínas marinas
Alga nori
Verduras
Queso fresco
Lácteos
Los que restan (aquí)
El alga nori del sushi está bien; kombu y wakame a diario pueden pasarse de dosis. Aquí más no es mejor, es peor.
Bebida de arroz
Bebidas
Refresco de cola
Bebidas
Patatas fritas (bolsa)
Snacks
Sopa de sobre
Procesados
El movimiento práctico
Sal yodada en casa, lácteo y pescado blanco un par de veces por semana. Con eso está resuelto y no hace falta pensar más.
Planes ROE
Yodo: la lista es la parte fácil.
Tienes los alimentos que suman y los que restan. Lo que decide el resultado es la frecuencia, las cantidades y que la compra te cuadre a final de mes. El Plan ROE parte de este objetivo y lo convierte en 28 días concretos, con tus entrenos y tu presupuesto dentro.
- Menús de 28 días con tu objetivo y tus entrenos
- Lista de la compra con precios reales, no estimados
- Revisión de ajuste el día 28
- Entrega única, sin permanencia. Lo elabora Eugenia Valenzuela, estudiante de 4º de Nutrición Humana y Dietética, todavía no colegiada: es un plan de menús con fines educativos, no un tratamiento.
Orientación nutricional basada en evidencia publicada, no consejo médico ni tratamiento. Los niveles de evidencia se declaran por mecanismo. Ante síntomas persistentes, consulta a un profesional sanitario.