Objetivos

Protocolo ROE

Sobrevivir al menú del día

Primero, segundo, postre, pan y vino: 1.400 kcal antes de volver a la oficina. El menú del día está diseñado para llenar, no para rendir.

Qué dice la evidencia

Bajón post-prandial

Evidencia moderada

Una comida grande y rica en refinados desvía sangre al aparato digestivo y provoca la somnolencia clásica de las 16:00.

Pedir primero

Evidencia moderada

Quien pide primero en un grupo elige mejor. A partir del segundo comensal, la elección imita la del anterior.

El pan de la espera

Evidencia fuerte

La cesta del pan antes del primer plato añade 200-300 kcal en piloto automático, con hambre y sin decidir.

Los que suman

Los que restan (aquí)

Las croquetas de jamón son grado C: fritura, refinado y poca proteína. Excelente ocasión, mal hábito de martes.

El movimiento práctico

Pide tú primero. Pescado o legumbre de segundo, agua y fruta. Si te apetece postre, sáltate el pan: elige uno de los dos.

Planes ROE

Comida de empresa: la lista es la parte fácil.

Tienes los alimentos que suman y los que restan. Lo que decide el resultado es la frecuencia, las cantidades y que la compra te cuadre a final de mes. El Plan ROE parte de este objetivo y lo convierte en 28 días concretos, con tus entrenos y tu presupuesto dentro.

  • Menús de 28 días con tu objetivo y tus entrenos
  • Lista de la compra con precios reales, no estimados
  • Revisión de ajuste el día 28
  • Entrega única, sin permanencia. Lo elabora Eugenia Valenzuela, estudiante de 4º de Nutrición Humana y Dietética, todavía no colegiada: es un plan de menús con fines educativos, no un tratamiento.

Orientación nutricional basada en evidencia publicada, no consejo médico ni tratamiento. Los niveles de evidencia se declaran por mecanismo. Ante síntomas persistentes, consulta a un profesional sanitario.