Objetivos

Protocolo ROE

El hambre que llega al salir del agua

El agua fría dispara el apetito una hora después de nadar. Sin plan, el entreno de 500 kcal termina en una merienda de 800.

Qué dice la evidencia

Apetito post-frío

Evidencia moderada

Nadar en agua a 26-28 ºC aumenta la ingesta posterior frente al mismo gasto en seco: el cuerpo defiende su temperatura pidiendo comida.

Proteína y saciedad

Evidencia fuerte

Un tentempié con 20-25 g de proteína al salir corta ese pico y cubre a la vez la reparación muscular del hombro.

Hidratación invisible

Evidencia moderada

Se suda dentro del agua sin notarlo: 300-800 ml por hora. La sed llega tarde y la deshidratación baja el ritmo por serie.

Los que suman

Los que restan (aquí)

La máquina de la piscina es el enemigo real: 400 kcal de bollo líquido que borran el entreno en dos minutos.

El movimiento práctico

Lleva el tentempié en la mochila, no lo decidas al salir. Skyr con plátano: 20 g de proteína, listo, a temperatura ambiente aguanta la sesión.

Orientación nutricional basada en evidencia publicada, no consejo médico ni tratamiento. Los niveles de evidencia se declaran por mecanismo. Ante síntomas persistentes, consulta a un profesional sanitario.