Protocolo ROE
El tomate cocido, no crudo
El licopeno del tomate se absorbe mucho mejor tras calentarlo con aceite. Un sofrito casero vale más que diez tomates de ensalada.
Qué dice la evidencia
Licopeno biodisponible
Evidencia fuerteCocinar rompe la pared celular y libera licopeno; el aceite lo transporta. El tomate frito casero multiplica por cuatro su absorción.
Consumo de tomate
Evidencia moderadaLas cohortes asocian un consumo alto de tomate cocido con menor riesgo de cáncer de próstata. La causalidad no está cerrada.
Selenio y zinc
Evidencia moderadaLa próstata concentra zinc más que ningún otro tejido blando. Los suplementos a dosis altas, sin embargo, no han demostrado beneficio.
Los que suman
Tomate frito
Otros
Sofrito de tomate y cebolla
Otros
Tomate
Verduras
Brócoli
Verduras
Pepitas de calabaza
Frutos secos
Nueces de Brasil
Frutos secos
Salmón fresco
Proteínas marinas
Coles de Bruselas
Verduras
Aceite de oliva virgen extra
Grasas
Granada
Frutas
Los que restan (aquí)
Ningún alimento previene un cáncer por sí solo. El patrón de dieta, el peso y el tabaco explican mucho más que el tomate.
Bollycao
Bollería
Refresco de cola
Bebidas
Chorizo rodajas
Proteínas animales
Patatas fritas (bolsa)
Snacks
El movimiento práctico
Sofrito de tomate a fuego lento con aceite de oliva. Diez minutos y multiplicas el licopeno disponible por cuatro.
Orientación nutricional basada en evidencia publicada, no consejo médico ni tratamiento. Los niveles de evidencia se declaran por mecanismo. Ante síntomas persistentes, consulta a un profesional sanitario.