Objetivos

Protocolo ROE

El tomate cocido, no crudo

El licopeno del tomate se absorbe mucho mejor tras calentarlo con aceite. Un sofrito casero vale más que diez tomates de ensalada.

Qué dice la evidencia

Licopeno biodisponible

Evidencia fuerte

Cocinar rompe la pared celular y libera licopeno; el aceite lo transporta. El tomate frito casero multiplica por cuatro su absorción.

Consumo de tomate

Evidencia moderada

Las cohortes asocian un consumo alto de tomate cocido con menor riesgo de cáncer de próstata. La causalidad no está cerrada.

Selenio y zinc

Evidencia moderada

La próstata concentra zinc más que ningún otro tejido blando. Los suplementos a dosis altas, sin embargo, no han demostrado beneficio.

Los que suman

Los que restan (aquí)

Ningún alimento previene un cáncer por sí solo. El patrón de dieta, el peso y el tabaco explican mucho más que el tomate.

El movimiento práctico

Sofrito de tomate a fuego lento con aceite de oliva. Diez minutos y multiplicas el licopeno disponible por cuatro.

Planes ROE

Próstata: la lista es la parte fácil.

Tienes los alimentos que suman y los que restan. Lo que decide el resultado es la frecuencia, las cantidades y que la compra te cuadre a final de mes. El Plan ROE parte de este objetivo y lo convierte en 28 días concretos, con tus entrenos y tu presupuesto dentro.

  • Menús de 28 días con tu objetivo y tus entrenos
  • Lista de la compra con precios reales, no estimados
  • Revisión de ajuste el día 28
  • Entrega única, sin permanencia. Lo elabora Eugenia Valenzuela, estudiante de 4º de Nutrición Humana y Dietética, todavía no colegiada: es un plan de menús con fines educativos, no un tratamiento.

Orientación nutricional basada en evidencia publicada, no consejo médico ni tratamiento. Los niveles de evidencia se declaran por mecanismo. Ante síntomas persistentes, consulta a un profesional sanitario.