Objetivos

Protocolo ROE

El hambre de la fase lútea es real

En la segunda mitad del ciclo el metabolismo basal sube y el apetito con él. No es falta de voluntad: son 100-300 kcal reales de más.

Qué dice la evidencia

Fase lútea

Evidencia fuerte

Tras la ovulación, la progesterona eleva el gasto basal y el apetito. Contar calorías esos días sin ajustar frustra sin motivo.

Pérdida de hierro

Evidencia fuerte

Un sangrado abundante puede suponer 30-40 mg de hierro por ciclo. Es la causa número uno de anemia en mujeres jóvenes.

Antojo de chocolate

Evidencia moderada

No es déficit de magnesio: es una mezcla de cultura, azúcar y grasa. El chocolate negro al menos aporta magnesio de verdad.

Los que suman

Los que restan (aquí)

Nadie fracasa una dieta en fase lútea: la dieta fracasa al ignorar que el cuerpo pide 200 kcal más esos días.

El movimiento práctico

Sube proteína y fibra en la segunda mitad del ciclo, no calorías vacías. Y come el hierro con vitamina C: lentejas con pimiento.

Planes ROE

Ciclo menstrual: la lista es la parte fácil.

Tienes los alimentos que suman y los que restan. Lo que decide el resultado es la frecuencia, las cantidades y que la compra te cuadre a final de mes. El Plan ROE parte de este objetivo y lo convierte en 28 días concretos, con tus entrenos y tu presupuesto dentro.

  • Menús de 28 días con tu objetivo y tus entrenos
  • Lista de la compra con precios reales, no estimados
  • Revisión de ajuste el día 28
  • Entrega única, sin permanencia. Lo elabora Eugenia Valenzuela, estudiante de 4º de Nutrición Humana y Dietética, todavía no colegiada: es un plan de menús con fines educativos, no un tratamiento.

Orientación nutricional basada en evidencia publicada, no consejo médico ni tratamiento. Los niveles de evidencia se declaran por mecanismo. Ante síntomas persistentes, consulta a un profesional sanitario.