Objetivos

Protocolo ROE

Se llama graso pero el problema es el azúcar

Un tercio de los adultos lo tiene y la mayoría no lo sabe. El hígado fabrica grasa a partir de fructosa líquida, no de la grasa del plato.

Qué dice la evidencia

Lipogénesis de novo

Evidencia fuerte

La fructosa se metaboliza casi solo en el hígado y en exceso se convierte en grasa hepática. El refresco es su vía de entrada favorita.

Café protector

Evidencia moderada

Tres cafés al día se asocian a menos fibrosis hepática, incluso descafeinado. Uno de los hallazgos más consistentes en hepatología.

Perder un 7%

Evidencia fuerte

Bajar un 7-10% del peso corporal revierte la esteatosis en la mayoría de los casos. Ningún fármaco iguala ese resultado.

Los que suman

Los que restan (aquí)

La fructosa de la fruta entera no causa hígado graso: viene con fibra y en dosis pequeñas. La del refresco llega de golpe y sin freno.

El movimiento práctico

Quita las calorías líquidas. Es la intervención con mejor relación esfuerzo-resultado que existe para el hígado graso.

Orientación nutricional basada en evidencia publicada, no consejo médico ni tratamiento. Los niveles de evidencia se declaran por mecanismo. Ante síntomas persistentes, consulta a un profesional sanitario.